26 dic. 2011

¿Quién le teme al post-feminismo? Lo que significa ser una feminista hoy en día


Encontré un artículo muy interesante (al menos para iniciar el debate) en la web de Forbes, acerca de cómo diferentes mujeres -activistas y otras destacadas en sus áreas- ven el concepto de feminismo hoy en día. Lo traduje completo, pero acá dejo el link por si alguien desea consultar el original.

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Por Jenna Goudreau

A medida que fui creciendo, "feminismo" no era una palabra que se usara a menudo en mi casa. No es que no estuviese presente. Fui hija única de una madre soltera y trabajadora. Ella trajo a la casa el tocino -y los huevos- los cocinaba y luego explicaba la importancia del tamaño de las porciones. Desde mi posición, las mujeres eran inteligentes y maestras de sus propios universos. No necesitaba una palabra para definir mi realidad.

En la universidad, fui introducida académicamente al feminismo como la creencia en la igualdad de derechos y oportunidades para ambos sexos. Bueno, esa es la forma de vida norteamericana, pensé. ¿Quién no se llamaría a sí mismo feminista? Sin embargo, me di cuenta rápidamente que el término incomodaba a mis pares masculinos y horrorizaba a mis compañeras. Para ellos, la etiqueta era el equivalente a enojo, odio a los hombres y axilas peludas.

En su historia tortuosa y evolución constante, el feminismo ha tomado tantos significados políticos, culturales y profundamente personales que ahora, por identificarme como una feminista en los albores del 2012, me estoy sometiendo a mí misma a las definiciones que tienen los demás.

De vez en cuando me preocupo, me siento herida e incluso me enojo por sentirme presionada a enterrar mi pensamiento ¿Cuántas más omiten la palabra olvidando el legado o socavando a aquellos que siguen en primera fila?

¿Qué significa el feminismo hoy? ¿es todavía relevante? Decidí encuestar a personalidades que hayan desarrollado cambios en distintas generaciones -de la vieja guardia del movimiento de liberación de las mujeres a pioneras en los negocios y mujeres milenarias que reclaman y redefinen esto en la web. Las respuestas fueron mezcladas.

Para muchas, independientemente de la edad, el feminismo moderno mantiene sus raíces activistas basadas en la agenda. "Es revolución", dice Gloria Steinem, 77, la célebre defensora de los derechos de la mujer y co-fundadora de Ms.Magazine. "Las mujeres en el mundo siguen sufriendo de violencia, hacen la mayoría del trabajo y ganan menos del salario que debieran. Hemos recorrido un largo camino de concientización y se ha progresado, pero esto es sólo el comienzo".

"Yo lo llamo feminismos, en plural", declara Robin Morgan, 70, co-fundadora del Women's Media Center. "Para las mujeres en el hermisferio norte, los desórdenes alimenticios son un problema principal, pero para aquellas del hemisferio sur, este desorden significa no tener suficiente arroz en el plato. Así que el feminismo no tiene una definición acotada. Existe cuando alguien pelea por los derechos de las mujeres".

"Es el reconocimiento de que las mujeres son seres humanos con derecho a una participación integral en la sociedad", explica Irin Carmon, 28, antigua escritora de Jezebel y actual en Salon. "En la práctica, esto significa que se debe asegurar la libertad reproductiva, trabajar para prevenir la discriminación y la agresión sexual, además de crear un mundo de relaciones y alianzas que reflejen y promuevan la contribución de las mujeres".

Para otras, el feminismo es simplemente una teoría de sentido común acerca de la igualdad. "El feminismo significa que tanto hombres como mujeres puedan vivir su humanidad de forma plena", explica la actriz ganadora del Oscar Jane Fonda, 73. "Igualdad social, política y económica para las mujeres", declara Jessica Valenti, 33, fundadora de Feministing. "Pero el feminismo no es un monolito", añade. "Es un discurso que cambia constantemente".

Algunas otras usan menos la palabra que comienza con "f" y hablan acerca de qué significa ser mujer. "En el día de hoy, ser mujer se trata de tener opciones. Direccionar, administrar y amar a tu familia. Teniendo una opinión y haciéndola saber", dice Ursula Burns, 53, CEO de Xerox y la primera mujer negra jefa de una corporación norteamericana grande. De manera similar, la CEO de Frontier Communications, Maggie Wilderotter, 56, quien es parte del directorio de Xerox y P&G, cree que el feminismo de hoy en día presenta "toda una nueva forma de ser femenina", en la cual cabe la idea de ser un individuo capacitado en una profesión y al mismo tiempo cultivar un hogar.

Sin embargo, la mayoría de hombres y mujeres, parecen desinteresados en usar la palabra polarizante. Una encuesta de The Daily Beast realizada en el 2008, concluyó que -a pesar de la creciente frustración de las mujeres frente al trato injusto en sus lugares de trabajo, en política y en los medios de comunicación- sólo un 20% de ellas (todas las edades consideradas) se consideraban así mísmas feministas. Además, sólo el 17% de todas las encuestadas querían que sus hijas utilizaran esta etiqueta. En los últimos dos meses, USA Today ha publicado múltiples artículos, "¿Está el feminismo encima de la colina?" (una expresión que se utiliza para decir que algo o alguien llegó a cierto punto en su vida y que ahora sólo queda envejecer) y "El feminismo está evolucionando para una nueva generación", acerca de la complicada relación que tiene la gente joven con este concepto actualmente.

Carolyn Everson, 40, vicepresidenta de Soluciones de Marketing Global en Facebook, no se llama a sí misma feminista y dice que el término no es importante para las mujeres jóvenes hoy en día. "Ellas no quieren discutir si los hombres y las mujeres tienen igualdad de derechos, porque han crecido en un mundo de información y de democratización de oportunidades", dice Everson. "Ellas se preocupan al ver que hay muy pocas mujeres en cargos de poder, pero la mayoría de mis mentoras creen que las mujeres optan por no llegar a ellos".

Allison Wu, 17, líder de Minga, una organización sin fines de lucro, dirigida por jóvenes y dedicada a luchar contra el comercio sexual infantil, cree que el feminismo es "irrelevante" ahora y no se consideraría a sí misma parte del movimiento -"no porque no crea en la igualdad de género, sino porque me sentiría incómoda aceptando una palabra tan ajena a mí, cuyo significado no comprendo completamente", dice.

Esto no es una sorpresa para Steinem, quien a menudo es llamada "feminazi" por el comentarista político conservador Rush Limbaugh. Ella dice que la palabra tiene una historia de demonización, muy parecida a la del concepto "liberal". Wilderotter, además, nota que "ha adquirido la connotación de ser radical, de ir contra el estado de las cosas. De ser disruptiva". USA Today citó a estudiantes universitarias de veinte años, quienes creían que era poco atractivo de parte de una mujer hablar sobre feminismo y la que lo hiciera, ganaría la reputación de ser insistente, problemática o molesta".

Mirando hacia el pasado, la reportera de CNN Soledad O'Brien, recuerda varias iteraciones de feminismo en su vida. "Para mi madre e incluso mi padre, el feminismo era algo por lo que había que esforzarse por alcanzar", dice, señalando su entonces matrimonio interracial ilegal y seis niños de crianza feminista. "Pero para cuando estaba en la universidad, se convirtió de pronto en una mala palabra, negativa, fea e inapropiada".

La fundadora del blog activista Tiger Beatdown, Sady Doyle, 29, dice de su época: "Nosotros eramos la generación de contragolpe. Crecimos en medio de una ola de anti-feminismo y sexismo y, no importaba cuántos beneficios habían conseguido otros para nosotros, aún teníamos mucho por qué luchar".

Y, al parecer, el péndulo ha comenzado a balancearse hacia atrás, ya que la mentalidad de lucha feminista encuentra nuevas salidas en línea. "Ha sido interesante observar los medios sociales", dice la comediante Wanda Sykes, 47. "En algunos casos nos ha llevado hacia atrás, con el sexting y el material explícito. Luego, veo mujeres jóvenes empoderándose al crear organizaciones en Internet".

"Mucho sobre  feminismo está pasando en línea, particularmente en manos de mujeres jóvenes", reconoce la escritora feminista Valenti. "No necesitas buscar mucho para encontrar feministas jóvenes. Ve a los blogs, Tumblr, Twitter, clubes de escuelas secundarias y grupos comunitarios. Desde el activismo en línea a las protestas anti violación, la gente joven está a la cabeza".

Como ha sido posible ver, recientemente en "El Renacimiento del Manifiesto Feminista", publicado en la revista New York, las feministas de los nuevos medios y la blogósfera centrada en las mujeres, han creado un nuevo vocabulario: Womanist, girrl, mujerista, liberadora de la mujer, activista en contra de la opresión.

"Yo me considero una feminista hip-hop", dice Latoya Peterson, 28, editora del blog Racialicious. "El término "feminista" es complicado para mí, principalmente, por razones de raza y clase". Sin embargo, las creencias subyacentes están siempre presentes. "A la larga, la idea es tener una sociedad equitativa y todos debieran estar dispuestos a respaldarla".

"Lo que algunas mujeres hacen a veces es decir 'No soy feminista pero...' y luego, todo lo que sale de sus bocas ¡es feminismo puro y furioso!", ríe un buen rato la activista Morgan. "Lo esencial: no me importa si una mujer quiere llamarse a sí misma ardilla, mientras pelee por sus derechos y los de otras mujeres".

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